El COVID-19 ha impactado como nunca antes a la humanidad, afectando asuntos sociales, económicos y políticos; sin embargo, no es propósito de este post abordar esos tópicos en profundidad. En adelante hablaremos sobre la relación entre la tecnología y el COVID-19.
La pandemia de COVID-19, repercutió negativamente en muchas empresas, sobre todo medianas y pequeñas. Esto porque las consecuencias mas acentuadas fueron, el confinamiento de personas, reducción de jornadas laborales, detenimiento de producción de bienes y servicios como transporte, entretenimiento o turismo. La afectación económica por esta paralización mundial ha sido la mayor vista hasta el momento. No obstante, las industrias tecnológica y sanitaria tuvieron un repunte de inversión en casi todos sus sectores, dándole un enfoque tecnológico a la manera como la humanidad esta enfrentando la pandemia.
Empresas tecnológicas públicas y privadas, gobiernos y particulares se han unido para brindar soluciones desde sus áreas. Además de realizar esfuerzos a lo largo de todo el mundo por encontrar vacunas contra el virus, se asumieron retos para llevar a las personas confinadas la posibilidad de realizar sus tareas laborales y personales a pesar de no poder salir de casa. El teletrabajo, las compras en línea, la producción remota, las reuniones virtuales tanto laborales como sociales, han tenido una remontada de desarrollo como consecuencia de la necesidad de avanzar a pesar de la situación.
En este sentido, los procesos productivos y la educación invadieron el campo digital, por lo que las empresas, gobiernos e institutos, se han visto en la necesidad de invertir en la tecnología necesaria para permanecer en funcionamiento. Esto significa una competencia ardua en la que el capital influye sobre el desempeño que tendrían sobre todo pequeños privados en el contexto del confinamiento, no contar con las herramientas tecnológicas para desenvolverse en estos tiempos es quedarse atrás.
El incremento de la transferencia de información a través de internet, bien sea por teletrabajo, teleeducación, ocio, entretenimiento o reuniones virtuales, ha impactado negativamente algunas regiones. Medidas como concientización de la población en el uso responsable del internet y solicitudes de reducción en la calidad de imagen de videos de algunos proveedores de streaming, han sido necesarias para ahorrar el ancho de banda y garantizar la estabilidad del servicio.
Como involucrado en el mundo audiovisual, he visto como algunas marcas en algún punto de la pandemia, se quedaron sin stock de cámaras web, equipos de videoconferencia, headsets, algunos modelos de laptops se escasearon, además artículos como SmartTVs y reproductores de audio tuvieron un repunte en sus ventas.
Otro sector que pude sentir de primera mano como crecía durante la pandemia, fue el de las plataformas colaborativas, Frost & Sullivan indica que durante 2020, Cisco Webex pasó de 163 a 600 millones de participantes mensuales, Zoom pasó de 10 a 300 millones de participantes activos por día, Microsoft Teams paso de 20 a 115 millones de participaciones diarias, y Google Meet paso de 33 a 100 millones de usuarios activos cada día.
Les dejo una gráfica de Frost & Sullivan con el top de las 50 tecnologías para 2021.

Muchas gracias por su valioso tiempo.
Excelente artículo, pues nos hace reflexionar sobre nuestro rol en los tiempos actuales.